La economía argentina vive una paradoja alarmante que está golpeando con fuerza el bolsillo de la clase media y los sectores más vulnerables. Mientras los indicadores macroeconómicos muestran un récord de PBI y consumo privado, la realidad puertas adentro de los hogares revela una situación asfixiante. El acceso al crédito, que debería ser una herramienta de progreso, se ha transformado para muchos en una trampa de difícil salida.
Esta desconexión entre el crecimiento desigual de la economía y la capacidad de pago real de la gente ha generado una agitación silenciosa pero profunda. Las familias se ven obligadas a malabares financieros, priorizando gastos básicos y postergando compromisos crediticios. La sensación de asfixia crece mes a mes, alimentada por salarios que no repuntan y un costo financiero total que se mantiene en niveles prohibitivos para el trabajador promedio.
Ante este escenario, es crucial entender qué está pasando realmente con los números detrás de esta crisis de deuda. Un reciente estudio privado basado en datos oficiales ha encendido todas las alarmas en el sistema financiero. En los siguientes párrafos, revelaremos el dato exacto que consolida esta idea de crisis y cómo la morosidad en billeteras virtuales está profundizando el problema a niveles inéditos.
Radiografía de la mora: decimosexto mes consecutivo en alza para los hogares
Según un informe de la consultora 1816, al que tuvo acceso TN, la mora de familias aumentó de 10,6% en enero a 11,2% en febrero. Este dato no es aislado; marca el decimosexto mes consecutivo de suba, alcanzando su valor más alto desde el año 2004. Este crecimiento heterogéneo de la economía demuestra que la riqueza no está derramando hacia los sectores más intensivos en mano de obra.
El análisis revela que la morosidad de los hogares se ha cuadruplicado desde octubre de 2024. Este fenómeno se da en un contexto donde el salario real privado registrado es el más bajo en 18 meses, y el desempleo muestra signos de crecimiento. Expertos en asesoría financiera para empresas y familias advierten que este cóctel es insostenible si no se produce una recomposición urgente de los ingresos.
La situación afecta a casi todo el sistema bancario, con subas en la irregularidad en 28 de los 30 principales bancos. Esto demuestra que no se trata de un problema puntual de una entidad, sino de un riesgo sistémico en el crédito al consumo. Las familias están utilizando el crédito no para invertir, sino para financiar gastos corrientes que sus salarios ya no cubren.
El lado oscuro de las FinTech: la mora se dispara en entidades no bancarias
Pero el dato más preocupante que revela el estudio se encuentra fuera del sistema bancario tradicional. La irregularidad en la financiación otorgada por entidades financieras no bancarias y billeteras virtuales saltó más de 2 puntos en febrero, llegando al 29,9%. Este segmento representa alrededor del 17% del total de préstamos a familias, lo que indica un nivel de fragilidad extremo.
Las billeteras virtuales, que facilitaron el acceso al crédito a sectores no bancarizados, ahora ven cómo esos mismos usuarios entran en cesación de pagos masiva. Esto pone en riesgo la sostenibilidad del ecosistema FinTech si no se ajustan los modelos de riesgo. El costo del dinero en estos segmentos suele ser aún más alto que en los bancos, acelerando el proceso de endeudamiento.
Finalmente, el informe señala que las altas tasas de interés son una barrera infranqueable. A pesar de los esfuerzos del Gobierno por mantener tasas de referencia bajas, el costo real para el consumidor final, especialmente en préstamos personales, está en niveles inéditos para la última década. Esta tasa de interés real negativa para ahorristas pero altísima para deudores está estrangulando cualquier posibilidad de recuperación del crédito.